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El virus sigue circulando

Hola soy Médico de Familia (Valladolid)La mayoría de las personas están respetando las normas, no lo hacemos tan mal, pero LA PANDEMIA NO HA TERMINADO PORQUE EL VIRUS SIGUE CIRCULANDO. Los brotes no suponen un problema mientras se controle la cadena de transmisión, como ya ha ocurrido, pero no pueden ser frecuentes. La transmisión comunitaria permanece en niveles más bajos a la vez que los sistemas de detección temprana mejoran con los test, así como el estudio de contactos (rastreo en las primeras 24 horas). Pero la gente se está relajando y las situaciones de riesgo siguen existiendo, unos pocos no pueden tirar por la borda la labor de un país. Aunque todos estemos cansados hay que seguir insistiendo con las recomendaciones, NO COMO SI EL VIRUS “NO EXISTIERA”. Será mejor pasarnos con la protección, que perder más vidas (casi 30.000 fallecidos). Recordar que aún no hay movilidad entre comunidades o provincias.
En los Centros de Salud las mismas pautas, se llama y se ponen en contacto en 24 horas donde se decide la actuación a seguir. Siguen existiendo los circuitos diferenciados covid y no covid para la atención presencial. Acude en caso de urgencia. Se sigue realizando seguimiento telefónico de los casos y estudio de los contactos. Solamente se hacen PCR a los convivientes de los casos no al resto de contactos, pero a todos se les aísla en su domicilio. En los consultorios rurales los pacientes pueden ser atendidos cuando sea necesario con cita concertada y manteniendo las medidas de seguridad. También se deben mantener los dos circuitos diferenciados.
Las infecciones son más leves (se detectan antes) y hay menos letalidad, pero no hay demostración científica de que el SARS-CoV-2 haya perdido virulencia o fuerza. Vemos más DIFICULTAD PARA CUMPLIR LOS AISLAMIENTOS domiciliarios durante 14 días, cuando sigue siendo tan importante como en marzo cumplirlos. Si hemos bajado los contagiados es porque lo hemos hecho bien, ya hemos hecho lo más difícil. Sigamos cumpliendo porque repetimos que LA NUEVA NORMALIDAD NO ES LA DE ANTES. A pesar de unas redes sanitarias robustas no podemos pasar por otra guerra como la que nos explotó en la cara. Al menos 6 países han tenido que volver a confinamientos en algunas zonas o distritos, donde algunos comportamientos pueden provocar repuntes.
Para utilizar mascarillas en las terrazas cuando queremos beber hay que destapar la boca y la nariz en sentido horizontal, cogiendo una de las gomas para volver a engancharla posteriormente de nuevo en la oreja. Si lo hacemos hacia arriba o hacia abajo restregamos todos los posibles patógenos o virus por nuestra cara contaminándonos. Si queremos comer algo deberíamos guardarla en un sobre de papel, no en el bolso o bolsillo, ni dejarla colgada en la cara o encima de la mesa. No debemos compartir platos o tapas.
Los fumadores tienen más receptores de las células que permiten la entrada del coronavirus, así que tienen más riesgo de contagiarse. Y ojo con el hidrogel porque es inflamable por el alcohol que contiene. Por otra parte, beber alcohol NO previene ni cura el Covid-19, empeora la ansiedad y debilita tu sistema inmunitario y tu salud; incrementa el riesgo de contraer infecciones incluyendo el coronavirus. El aire acondicionado no reproduce el virus, pero conviene renovar el aire.
LOS NIÑOS NOS HAN DADO UNA LECCION al ser los más invisibles de todo este proceso tan raro. Al poseer un cerebro que juega con ventaja, su capacidad de adaptación ha hecho que se reinventaran en el confinamiento, solamente fijaros en como usan las mascarillas. No han estado en el foco de las decisiones para la reconstrucción del país, pero ahora llega el momento de cuidarles igual que a nuestros mayores, los otros olvidados. Y no pueden importar más las terrazas que los colegios. Psiquiatras y psicólogos alertan del posible aumento de ansiedad, estrés postraumático y depresión en niños y adolescentes como efecto del confinamiento por evento traumático masivo, alertando que será la siguiente pandemia.
Según el Programa Mundial de alimentos en el peor de los escenarios podríamos registrar inanición en 30 países, en 10 de ellos ya hay más de un millón de personas a punto de morir de hambre. El número de menores de edad que viven en hogares pobres en países de bajos y medianos ingresos aumentará un 15% hasta alcanzar 672 millones en todo el mundo. Se suman otros 86 millones de niños viviendo en hogares pobres, un aumento de un 15% debido al confinamiento y las medidas para frenar la pandemia. Podríamos estar ante un aumento de la mortalidad infantil y un freno en el acceso a la educación que en algunos casos la pueden perder para siempre. La terrorífica cifra de la ONU con la pandemia alimentaria es que 821 millones de personas se van a dormir con hambre y 300.000 podrían morir de hambre a diario durante un período de 3 meses
Debido a la pandemia todas las asociaciones y organizaciones se enfrentan a la recogida de productos de primera necesidad mientras aumenta el número de personas afectadas que piden ayuda. Muchas campañas de recogida de alimentos han estado paradas. Pero se ha mantenido el refuerzo telefónico para los más vulnerables y la entrega de alimentos. ESTA MUY CLARO HACIA DONDE HAY QUE ENFOCAR NUESTRA AYUDA Y SOLIDARIDAD. Los responsables comentan que nunca han tenido colas tan largas para recoger alimentos en Cruz Roja, Cáritas, Banco de alimentos, parroquias, religiosos, oenegés…nos necesitamos todos, nos cuidamos entre todos. Adjuntamos gráficos de estas asociaciones y deMiércoles solidarios Asociación vecinal Rondilla, Proyecto social Entrevecinos, comedor solidario CSA La Ortiga, #nadie solo Valladolid, Sumando vida, Asociación vecinal Barrio Belén. Bibliotecas municipales y autobuses.
Podemos ir retomando nuestra vida poco a poco pero siempre con DISTANCIAMIENTO FISICO DE DOS METROS, USO DE MASCARILLAS, EVITAR AGLOMERACIONES, HIGIENE DE MANOS y evitar tocarse la cara, la nariz, los ojos y la boca…Porque no podemos descartar que el virus continúe circulando entre nosotros durante un tiempo como en los países que han finalizado la primera ola. Tenemos que ser capaces de responder a lo que está por llegar, depende de nosotros porque seguimos organizados. Responsabilidad, comprensión y respeto en la nueva normalidad. No bajar la guardia ante un monstruo que sigue siendo desconocido.

 

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